574,8 Km/h.
Impresionante.
El tren de alta velocidad francés alcanzó esta tremenda cifra ayer, en directo ante las cámaras de televisión dando muestra de lo que son capaces de hacer éstas maquinas.
La pena es que estas velocidades no pueden ser usadas en un servicio comercial rutinario, por el hecho de que se necesitan unos 40 kilómetros para frenar la bestia.
Queda todavía un récord que batir, que son los 580 km/h logrados por el tren de levitación magnética japonés, pero no se si considerar a éste un verdadero tren puesto que cuenta con la ventaja de que entre el tren y la "vía" no existe ningún tipo de fricción, lo que es una clara y evidente desventaja para el tren tradicional al que las ruedas unen al raíl y existe una catenaria (el cable de corriente) y un pantógrafo (el aparato que toma la energía del cable) que provocan fricción y por lo tanto pérdida de energía y potencia.
No queda lejos el día en el que el tren desbanque al avión, al menos en trayectos de media distancia.
Esto si que es un tren-bala.
Que flipe.
Ésto es solamente un lugar donde poder expresar mis paranoias, y todo aquello que llame mi atención sin la necesidad de tener que ser "políticamente correcto". Aquí lo único que te puedes encontrar son exabruptos, cabreos, lenguaje mas o menos soez a la par que obsceno y quizá algo de lo escrito, sobre todo si eres político o cura, hiera tu sensibilidad, así que avisado quedas si te da por permanecer en éste mi mísero blog y leer algo de lo que escribo. Que conste que te lo he avisado.
04 abril 2007
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